Boda celta en Nigrán

Una preciosa tarde de primavera, con la energía de Beltane todavía presente, tuvo lugar esta Ceremonia Celta.

Los jóvenes enamorados sentían que habían atravesado océanos de tiempo para encontrarse y una romántica música con violines los envolvió durante todo el tiempo.

Sus miradas transmitían el inmenso el amor que sentían el uno por el otro y las lágrimas de emoción afloraban a sus ojos.

Una abeja, símbolo de la gran Diosa, se acercó al altar durante el ritual y dejó sus bendiciones para la pareja.

El hadfasting fue único pues decidieron permanecer unidos por los lazos trenzados durante un largo tiempo, mientras sonreían felices mirándose con intensidad.

Las monedas del ritual de abundancia resultaron ser únicas, unas joyas de la antigüedad remota, originarias de la ciudad de Cartago Nova.

Al finalizar disfrutaron de un atardecer inolvidable y agradecieron al espacio sagrado el privilegio de haber sellado su amor en aquel lugar mágico.

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