En el mundo Celta el transcurrir de la vida era un círculo, todo aquello que era importante estaba contenido en la Rueda del año vinculado al sol y a la luna.
El año Celta se dividía en una estación luminosa y otra oscura.
Dentro del periodo anual se celebraban distintas ceremonias en honor a los dioses, en agradecimiento por las cosechas, para pedir protección o para recordar a los antepasados.
Las cuatro festividades principales eran Samhain, Imbolc, Beltane y Lughnasadh.
Ceremonia Celta de Samhain

En Samhain el velo que separa el mundo de los vivos del Otro mundo se hace más sutil.
Para los Celtas era el tiempo de comunicarse con los ancestros, los espíritus de los antepasados acudían a sus antiguos hogares para brindar consejo y ayuda.
En esta Ceremonia nos reuniremos en un círculo mágico protegido y consagrado.
Contaremos con la presencia de las fuerzas de los cuatro elementos (aire, fuego, agua y tierra) y de los seres elementales de la naturaleza.
A través de un símbolo Ogham de los antiguos druidas, traeremos hasta nosotros la sabiduría de los antepasados y podremos conectar con ellos.
Encenderemos velas para iluminar el camino de los ancestros y puedan acudir a nuestro encuentro.
Invocaremos a la Diosa Cailleach, para guiarnos en el periodo de oscuridad e introspección que se abre en Samhain.
Recordaremos a nuestros antepasados con hermosas palabras y crearemos un altar para ellos lleno de ofrendas.
Si deseas que organice esta ceremonia para un grupo ponte en contacto conmigo.

