Esta romántica boda celta, tuvo lugar en el castillo de Pilas Bonas, símbolo de arquitectura medieval y sede de los caballeros de la orden de Calatrava.





El patio del castillo lucía imponente, con su torreón cubierto de hiedra y el suelo tapizado de pétalos de rosa. Los invitados muy elegantes, fueron entrando en ese lugar ancestral.
A continuación llegaron los novios, él con un outfit de estilo escocés y ella con un vestido de encaje blanco, radiante cual princesa de cuento de hadas.
La magia se hizo presente en el círculo y en el altar. Los enamorados compartieron sus votos con la piedra del juramento como testigo. Sus almas unidas por siempre con los sagrados lazos trenzados.
Una bandada de pajarillos sobrevoló el espacio ceremonial y nos regaló el sonido de su canto. Algunas hojitas de hiedra cayeron dibujando círculos sobre nosotros, trayendo magia al ritual.
La ceremonia resultó muy bella, con momentos intensos y lágrimas de emoción en los ojos de los allí presentes.
Siempre estaré agradecida por haber vivido esa maravillosa experiencia, rodeada de personas de hermosos corazones, en un lugar tan especial…







