En los jardines de una preciosa masía tuvo lugar una romántica Ceremonia Celta.
El círculo sagrado creado con olivo aportaba la magia de este árbol sagrado. Cada detalle envuelto en dorado y granate reflejaba la personalidad de los enamorados.


Los invitados participaron en la ceremonia a través de un ritual con piedras, que luego entregarían a los novios.
Al comenzar la ceremonia los elementales del viento se hicieron presentes, creando una atmósfera mágica para todos los que allí nos encontrábamos.


Todo fue perfecto, los votos reflejo del hermoso vínculo de los enamorados, felicidad rodeada de la armonía de una cúpula de verdes árboles.



Sin duda fue una celebración envuelta en la alegría de los amigos y familiares que los acompañaron.


