Entre frondosos bosques de robles, tuvo lugar una romántica Ceremonia de boda Celta.
Un río cristalino de hermosas aguas, elemento estrella del paisaje que nos rodeaba.


El círculo sagrado de piedras blancas y flores, nos envolvió en belleza y magia.

Los invitados formaron parte del ritual, acompañando alrededor del círculo a la pareja de enamorados.
Los votos sinceros con emociones profundas y palabras de amor ante todos pronunciadas.


La novia como una princesa de cuento de hadas, de la mano de su amado selló su unión con los lazos trenzados.

Al finalizar juntos celebraron el amor que allí se había consagrado.
Que sean felices para siempre y se llene de bendiciones la unión de estos enamorados.

